Cada célula de nuestro cuerpo procede, por sucesivas divisiones, de una única célula madre. Ese óvulo fertilizado se dividió en numerosos procesos embriológicos centuplicando el conjunto de instrucciones genéticas. Dichas instrucciones constituyen nuestra biblioteca genética, que conoce todo lo que el cuerpo sabe hacer por sí mismo: reír, estornudar o comernos una manzana.
Cada célula de nuestro cuerpo procede, por sucesivas divisiones, de una única célula madre. Ese óvulo fertilizado se dividió en numerosos procesos embriológicos centuplicando el conjunto de instrucciones genéticas. Dichas instrucciones constituyen nuestra biblioteca genética, que conoce todo lo que el cuerpo sabe hacer por sí mismo: reír, estornudar o comernos una manzana.
ResponderEliminar